22 de agosto de 2019
Durante la presentación de su libro “Las muertes que no deben ser. Natalidad y mortalidad en México”, el Dr. Mario Luis Fuentes Alcalá articula una crítica profunda a la frialdad con la que suelen tratarse las estadísticas de salud pública en el país. El autor enfatiza que los datos numéricos, a menudo utilizados de manera deshumanizada, esconden realidades estructurales de desigualdad y negligencia estatal que resultan en miles de fallecimientos evitables; bajo esta premisa, Fuentes invita a la comunidad universitaria a trascender la mera comprensión técnica de las cifras para abrazar la indignación social y ética como un motor necesario para transformar la realidad nacional, reafirmando que la salud y la vida digna no son privilegios, sino derechos fundamentales que el Estado tiene la obligación inexcusable de garantizar.
31 de julio de 2019
En este panel, Mario Luis Fuentes analiza los desafíos económicos al inicio de la administración actual, señalando que, ante la falta de una revisión crítica de los factores internos por parte del gobierno, es imposible ser concluyente sobre el rumbo de la economía. El investigador enfatiza que, si bien existen señales positivas, como el incremento en el poder adquisitivo, persiste una gran preocupación por la desaceleración económica y la caída en la inversión, advirtiendo que las medidas basadas en créditos requieren procesos demasiado largos para mitigar el estancamiento regional en el corto plazo.
20 de marzo de 2019
En esta conferencia el Dr. Mario Luis Fuentes Alcalá realiza un análisis crítico sobre la relación entre la democracia, la desigualdad y la pobreza en México, sosteniendo que la democracia no debe limitarse a procesos electorales, sino consolidarse como un sistema que garantice una ciudadanía integral y el acceso pleno a derechos sociales, económicos y culturales. El ponente argumenta que la pobreza, la exclusión y la falta de protección social actúan como fuerzas que erosionan el tejido social y la participación ciudadana, enfatizando que las políticas actuales, centradas principalmente en transferencias monetarias, son insuficientes si no se articulan dentro de un modelo de desarrollo integral que atienda las causas estructurales de la desigualdad y la precariedad en ámbitos clave como la educación, la salud y la seguridad.